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miércoles, 14 de marzo de 2012

Huelga Agrícola 1918, participación femenina

Igualdad Iglesias vda. de Pagán resenó sobre La Huelga de las trabajadoras de la Colectiva en San Juan. Estas abandonaron su Centro de Trabajo por los malos tratos del patrono, de acuerdo a esta huelga de obreras de 1918, reaccionamos en el año 2012.


Huelga Agrícola 1918, participación femenina

La transformación de la ama de casa a la mujer obrera va tomada de la mano del sistema capitalista que exige cambios en las funciones políticas, económicas y culturales en una sociedad, que comenzaba a sufrir el impacto de las industrias. Las grandes corporaciones estadounidenses observan en Puerto Rico un campo fértil en la industria del tabaco, y a la mujer como mano de obra barata.

La mujer obrera se distinguió de la mujer feminista en que ellas solo poseían su fuerza laboral ( sus dos manos) estas no eran económicamente acomodadas. En el feminismo obrero las mujeres se organizaban y sus demandas y exigencias se planteaban como parte de las exigencias de la unión, entendiendo que su género debía ser respetado y sus planteamientos escuchados.

El Reglamento de la Federación Libre de los Trabajadores de la Isla de Puerto Rico de 1898, establece en el artículo (1) Esta Federación tiene por objeto reunir a trabajadores de ambos sexos. De modo tal que la mujer obrera se integró a la fuerza de trabajo y tuvo amplia participación en la celebración del 1ro de mayo, se organizan en La unión de Oficios, en la Unión de Damas en Patillas, En Arecibo la Unión de Escogedoras de café, Unión Protectora de Damas en Mayaguez, La Unión de despalilladoras en San Juan y diferentes gremios femeninos en los pueblos de la isla.

La huelga agrícola de 1918, fue el resultado de una serie de acontecimientos de resistencia que enfrentaron los trabajadores y trabajadoras agrícolas con los terratenientes de la industria de la caña y del tabaco. Las grandes corporaciones norteamericanas comenzaron la transformación económica del Puerto Rico de principios del siglo XX, oprimiendo y negando los derechos de los trabajadores.
Es a través de la Federación Libre de los Trabajadores que ellos establecen sus demandas.

Las condiciones de los trabajadores puertorriqueños en 1918, eran de completa miseria y desigualdad, estos obreros y obreras se organizaron y lucharon por los constantes abusos y explotación que recibían de sus patronos. Se mantenían trabajando 10 y 12 horas diarias para recibir 65C a 75 C por día. Ellos exigían en sus demandas $1.00 por ocho horas de trabajo.

Cada vez que los trabajadores iniciaban una huelga, los patronos pagaban rompe-huelgas y se confabulaban con la policía para agredir y maltratar a los obreros.

En 1916, en una huelga agrícola se produjeron varios disturbios: En Juana Díaz, mataron tres hombres e hirieron cuatro mujeres y dos niños. La policía trató de disolver la manifestación a tiros. En Loíza mataron una persona e hirieron varias, mientras que en Bayamón la Federación Libre era atacada por la policía.

Uno de los obstáculos más grandes que confrontó la clase trabajadora fue la obstinación del gobernador Arthur Yager, en negar los derechos de los trabajadores y asociarse con los intereses de los centralistas y el Trust del Tabaco.

Durante la huelga La Federación Libre reporta 30,000 obreros en Huelga, mientras que el gobernador Arthur Yager reporta solamente 6550 hombres en huelga a Washington. El gobernador Yaguer da la orden de no trasmitir ningún telegrama que exprese sentimientos o protestas contra las acciones o la brutalidad de la policía o que de alguna forma ayudara a los huelguistas.
Santiago Iglesias expresó que la democracia del gobernador Yaguer era hacer trabajar por la fuerza y por un salario de 65C diarios por diez horas de trabajo y después de esperar cinco meses no negociar o negociar a su conveniencia con los Centralistas, los obreros se vieron obligados a abandonar el trabajo.

El levantamiento de las despalilladoras de La Colectiva fue en agosto de 1918, la Federación Libre había acordado la huelga general para septiembre en el Congreso Obrero efectuado en la ciudad de Bayamón. En este Congreso se redactaron las demandas que exigia la FLT y la clase trabajadora para ser presentada a los Colonos y los obreros se vieron obligados a abandonar el trabajo.
Antes de huelga agrícola de 1918, hubo grandes debates como el voto de la mujer, exigiendo la Federación Libre la participación femenina en las urnas.

En la Huelga Agrícola de 1918, participó , Genara Pagan por la despalilladoras de la Colectiva, Luisa Capetillo, como líder en la huelga de Fajardo, Juana Colón como líder en Comerío, Isabel Villanueva delegada por San Lorenzo, el orador es arrestado y bajado de la tribuna, al protestar por la suspensión de los derechos civiles.

De acuerdo a los telegramas en el Fondo Documental SIP las mujeres y los niños recibían menor cantidad de dinero que el que recibían los varones. El levantamiento de las Despalilladoras de la Colectiva en 1918, es un llamado a la reflexión sobre los constantes abusos que recibieron estas obreras puertorriqueñas y su participación por la justicia laboral, unidas por las luchas no resueltas del siglo XXI.

Evelyn Solá Maldonado
29 de febrero de 2012
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jueves, 2 de febrero de 2012

Clara Igualdad Iglesias vda. de Pagán


Clara Igualdad Iglesias, hija de Santiago Iglesias fue una de sus biógrafas. Ella recogió las vivencias del quehacer sindicalista, socialista y político del Puerto Rico de principios del Siglo XX. También Clara Igualdad fue una de las personas claves en la preservación de la Colección Santiago Iglesias Pantín. Reseñamos parte de su biografía.

Por: Evelyn Solá Maldonado (Anotaciones por Milagros Laboy Lazú)



"Es hora ya de que la mujer no reclame sino que tome el sitio que le corresponde en la lucha de los pueblos y que si está en mejores condiciones que el hombre para representar a las multitudes, se apreste pronta a cumplir su deber ” (Eduardo Conde)

Dedicado a las mujeres Socialista - V, Justicia, 9 de junio de 1925 .



Clara Igualdad Iglesias es la sexta hija de Santiago Iglesias Pantín de un total de 11 hermanos. Nace Clara Igualdad Iglesias el 7 de julio de 1910. Su niñez y adolescencia se desarrolla en la calle Isern en San Juan, rodeada de familiares y amigos, al cuidado de su señora madre y hermanos Doña Justa Pastora Bocanegra.

Clara Igualdad Iglesias pudo observar el conglomerado de campesinos y personas indigentes que pasaban por su casa, los cuales buscaban alimento y trabajo. Era larga la fila, pero Doña Justa Pastora siempre estuvo dispuesta a ofrecer abrigo y alimentos a los más desposeídos. Igualdad Iglesias estudia en la Escuela Central High, inaugurada en 1900, también llamada la Escuela de Artes y Oficios. Se graduó en 1928 del curso Comercial, ella era una excelente mecanógrafa. De su anuario se desprende la siguiente semblanza: " Cristiano! Discute más que el Conde Quirico y charlatana como ella sola. La conocemos como la “marvelous typist” porque ha hecho el descubrimiento de encontrarle a la “Underwood” (la maquinilla) una tecla de borrar."



Igualdad Iglesias contrae matrimonio con Bolívar Pagán, el cual además de ser amigo personal de su padre, fue abogado, juez del Tribunal Superior de Fajardo, Juez del Tribunal Supremo, Juez de la Corte del Circuito de Boston, escritor, socialista y defensor de los derechos de los trabajadores.Durante su matrimonio no se procrearon hijos.

Es este matrimonio el que la sumerge en los quehaceres políticos de su padre y de su esposo, se mantiene investigando, analizando y recortando noticias sobre La Federación Libre, el Partido Socialista y el Movimiento Obrero Puertorriqueño.

Esto la convirtió en una de las primeras investigadoras de la situación de los trabajadores y trabajadoras de la isla de Puerto Rico.
Además sin ella pretenderlo se convierte en la Archivera Oficial de Don Santiago Iglesias Pantín, el cual ella observa con orgullo y admiración. De acuerdo a la correspondencia generada con su padre Igualdad estaba enterada de todos los pormenores de los movimientos políticos del Partido Socialista, de quienes eran los amigos y los enemigos del mismo. Le pedía consejos a su padre y también le daba recomendaciones sobre posibles soluciones a conflictos internos.

Su labor en el rescate de la Historia:


Doña Justa Pastora Bocanegra su madre, guardó toda la correspondencia, leyes, actas, documentos de viajes, asambleas, convenciones, congresos , recursos bibliográficos y memorabilia que pertenecieron a Santiago Iglesias Pantín.


Luego sus hijas, Justicia Lucia Iglesias, Josefina Iglesias de Laborde , Clara Igualdad Iglesias, actualmente continúan esta labor la Prof. Blanca Laborde y Don Juan Francisco Aguirre, los cuales son representantes de la familia Iglesias ante la Junta del Centro de Documentación Obrera Santiago Iglesias Pantín, en Humacao, Puerto Rico.


En la Colección de Igualdad Iglesias vda. de Pagan, identificamos los lugares a los cuales ella escribió para rescatar documentos de su señor padre Santiago Iglesias Pantín, e incorporarlos a la colección; The library of Congress, National Archives, United Press, Library of Supreme Court, American Federation of Labor, Artículos y Cartas de Luis Muñoz Marín, Senado de Puerto Rico, Comisionado Residente Jaime Benítez , The New York Public Library, entre otros.


Clara Igualdad dictó conferencias sobre el tema obrero en: Club de Leones en 1966, la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, Escuela de Trabajo Social en 1970, Club de Oro en 1968, reconociendo a la Sra. Candita Beléndez y en la Universidad de Puerto Rico en Humacao en 1987, bajo la coordinación de la Prof. Blanca Laborde Iglesias.

Igualdad sostuvo correspondencia y era amiga conocida de Luis Muñoz Marín, Don Luis A. Ferré, Dr. Juan Carreras y Dr. Gonzalo Córdova, biógrafos de Santiago Iglesias Pantín, también conversaba con, Don Manuel Méndez Ballester, Don Ricardo Alegría, la Dra. María del Carmen Baerga, Dr. Gervasio García y el Dr. Cesar Rey, todos estudiosos del tema obrero.

Entre sus obras reseñamos las siguientes: La cultura obrera en Puerto Rico: el liderato de Santiago Iglesias Pantín, El obrerismo en Puerto Rico: época de Santiago Iglesias Pantín (1896-1905) guía cronológica del Movimiento Obrero Organizado y del Partido Socialista y Obrero de Puerto Rico, La mujer obrera en las primeras décadas del siglo XX entre otros.

Igualdad Iglesias observa la mujer obrera y visualiza cuan oprimida y marginada se encontraba en los talleres y fábricas que laboraban. Consciente de la labor que éstas realizan escribe
en 1976 :“La mujer obrera en las primeras décadas del Siglo XX”. Esta obra el Centro de Documentación Obrera planifica publicarla próximamente.
La importancia de la Obra es que reseña la labor de mujeres de todos los pueblos de la isla de Puerto Rico. Estas féminas fueron las bases del desarrollo del movimiento obrero femenino trabajaron y lucharon codo a codo con todas las desigualdades que envuelve el género femenino en el movimiento obrero. Esta es nuestra historia aun sin escribir este es nuestro reto, debemos recuperar estos nombres e investigar qué papel jugaron en las huelgas agrícolas. Como Isabel Villanueva, quien participó por el pueblo de San Lorenzo con Luisa Capetillo, en la Huelga Agrícola de 1918.

En su escrito “La mujer obrera …” Igualdad describe la situación de la fuerza laboral de la siguiente manera…:




“La mujer obrera entra a participar dentro de esta organización, que ejerció una poderosa influencia, rompiendo el prejuicio de raza y sexo, creando la unión de los obreros sin diferencias de categorías en labor, inclinando la opinión hacia la armonía e igualdad de derechos entre las clases sociales. El clima prevaleciente en la época es la carencia de suficiente información y conocimiento, con un 80% de analfabetism, desnutrición, horas ilimitadas de trabajo, salarios de hambre, persecuciones y atropellos, opreciones y tiranías."

La mujer obrera reconoce que si se unen en un Colectivo, tendrá más fuerza, por ello marchan detrás de la antorcha del Partido Socialista, o del Partido Obrero Socialista el cual las cobija dentro de su organización, realizando los justos reclamos como el voto de la mujer, alfabeta y analfabeta.

En 1901, las damas organizadas llevan a cabo una campaña de casas de maternidad, estas casas funcionarían como un Centro de Cuidado Diurno y Nocturno para los niños de las obreras que tuvieran que cuidarlos cuando ellas fueran al taller, a la fábrica o que tuvieran que emplearse como lavanderas para que su familia pudiese sobrevivir. En este año se afilia la Federación Libre a la Federación Americana del Trabajo.



Clara Igualdad establece una guía cronológica de la mujer desde 1898, hasta 1939, cuando fallece Santiago Iglesias Pantín. En la guía cronológica del Movimiento Obrero femenino encontramos que las uniones organizaban: lavanderas, planchadoras, costureras, y trabajadoras del hogar, así como despalilladoras del tabaco, en sus diferentes oficios, escogedoras del café, luego siguió la industria de la aguja, el tejido, calado y bordado.



Sus propósitos eran de ayuda mutua, al unirse en una sola voz podían denunciar la situación de desigualdad y pobreza a la que vivían sometidas en los centros de trabajo. La participación de las mujeres en las huelgas y la determinación de no volver al lugar de trabajo hasta que no se cumpliera con sus demandas lo manifestaban a través de la solidaridad que mostraban contra el despedido de alguna compañera por razones injustificadas. Esta decisión, les daba el elemento de cohesión necesario para intimidar al patrono y muchas veces lograr sus propósitos.



Es durante la década de 1930, que se crean leyes protectoras para las mujeres y niños tales como: Ley de 1930, para proteger a la mujer y al niño en el trabajo; ley de 1931, que reconoce y garantiza a los trabajadores el derecho a la huelga; ley de 1931, creando el Departamento del Trabajo; ley de 1930, sobre reglamentación del trabajo de mujeres; ley de 1933, para proveer pensiones para madres viudas insolventes; leyes de 1935, para hacer cumplir la ley de 500 acres; ley de 1931, sobre procedimientos judiciales para reclamación de salarios; ley de 1935, creando el Fondo Exclusivo del Estado; ley de 1935, estableciendo la ley de ocho oras en la agricultura, la industria y el comercio; LEY de 1935, QUE ESTABLECE EL SUFRAGIO UNIVERSAL; ley de 1935, que protege el salario de la mujer; ley de 1937, reglamento del cierre de establecimientos comerciales; ley de 1938, que protege al trabajador en el contrato libre del trabajo; ley 1939, regulando el trabajo industrial a domicilio.



De acuerdo a los hallazgos de Igualdad Iglesias; la influencia de la mujer puertorriqueña en la lucha por la justicia laboral ha sido más importante de lo que se ha dado a conocer; y su aportación ha sido probado ser significativa. Aun así la mujer trabajadora continua recibiendo un salario menor al de los hombres por igual trabajo.

Debemos hacernos eco de las voces de las mujeres trabajadoras de nuestra historia y continuar la lucha por la Igualdad y la justicia salarial. Rescatar y conservar la historia obrera de Puerto Rico no es tarea fácil, descorrer el velo de los abusos y atropellos cometidos contra el género femenino, los niños y los más desposeídos es el deber de la nueva historiografía puertorriqueña.

Doña Igualdad Iglesias, Doña Blanca Laborde, la Biblioteca Águedo Mojica Marrero y la Junta del Centro de Documentación Obrera nos invitan a deleitarnos de esta maravillosa Colección.